"Fuerza universal, corazón de familia..." reza un poema de un carrero e importante integrante de esta cooperativa, que celebra el lazo con su compañero de trabajo, el caballo. "Somos hermanos...yo te cuido y vos me alimentás..." continúa aquél poema. Estos esenciales componentes de la familia carrera merecen todo el respeto y el amor de nuestra parte, y es por ello que esta cooperativa está continuamente desarrollando estrategias y prácticas para mantener la salud de estos seres, contener a las familias que precisen ayuda para su cuidado o sufran una urgencia, educar para mejorar las condiciones de los caballos y contagiar el espíritu y los conocimientos de todos esos carreros que sienten a estos bellos animales como una continuidad de sí mismos.

Estas políticas de cuidado son centrales para la cooperativa y para llevarlas adelante contamos con un equipo veterinario y el compromiso de delegados que supervisan en sus barrios que se cumpla con las mismas. Dichas políticas tienen líneas prácticas directrices que incluyen: la alimentación, la hidratación, la higiene, el correcto herrado, el debido descanso en un lugar apropiado y un límite claro de tiempo de trabajo, el carnet de vacunas al día, la necesidad de desinfección rápida y diaria en caso de heridas como también de tratamiento urgente en caso de cólicos, asistencia veterinaria ante enfermedades y/o lesiones, y la especificación de qué condiciones debe reunir el animal para llevar un carro y ante cuáles no debe llevarlo bajo ningún punto de vista.

Desde la organización sostenemos jornadas de vacunaciones y desparacitaciones periódicas en los diferentes barrios desde hace 5 años (como también hemos viajado a otras provincias para colaborar con carreros de otros puntos del país en este aspecto), realizamos talleres de herrado y producción de herrajes, cada integrante de esta cooperativa (así como también algún/a vecino/a que lo necesite) cuenta con nuestro servicio veterinario inmediato en caso de que su animal esté sufriendo un cólico o alguna otra urgencia, y los veterinarios de la cooperativa brindan su atención permanentemente en caso de enfermedades o lesiones graves, hasta llegar a la completa recuperación del animal. También producimos informativos en forma de volantes, audios y carteles para mantener la conciencia y continuar educando sobre la importancia del cuidado animal y las especificaciones del mismo.

 

 

Especificaciones

Dentro de los consejos y observaciones que compartimos con nuestros socios para el cuidado de los caballos se encuentran los siguientes:

 

1) La ALIMENTACIÓN debe ser a base de alfalfa y maíz o avena, y siempre dejarlos pastar.

Maíz: se debe hervir por 20 minutos para no tener riesgo de cólico y para que lo puedan aprovechar al máximo. Como segunda opción se lo debe dejar en remojo de un día para el otro.

Cantidad:

-2 latas (tamaño leche nido) de avena por la mañana y 2 por la tarde

-1 lata (tamaño leche nido) de maíz por la mañana y una por la tarde

Pasto: Si tiene pasto abundante (20cm) disponible para pastorear debe hacerlo durante 8 hs por día. Tener la precaución de sacar las bolsas o restos de basura que haya en el lugar porque puede ser ingerido por el animal y morir por una obstrucción intestinal.

Si no hay pasto se le debe dar alfalfa. De 2 a 4 pencas de alfalfa por día dependiendo del tamaño del animal.

Para que puedan aprovechar más el grano, se debe dar primero el alfa y recién cuando la terminen dar el grano (maíz, avena).

 

2) El caballo debe tener SIEMPRE A SU ALCANCE AGUA FRESCA Y LIMPIA. Si están trabajando se los debe hacer tomar agua, principalmente si hace calor ya que pierden mucha agua por el sudor y se pueden deshidratar. La falta de agua produce cólico. El agua en el corral debe estar siempre a su alcance y estar en recipientes limpios.

 

3) Los caballos SIEMPRE DEBEN ESTAR CORRECTAMENTE HERRADOS.
Si no lo están los vasos se rompen y gastan a causa del cemento.
Se deben limpiar los cascos todos los días porque de lo contrario se reblandece la suela  y se producen infecciones que dejan a los caballos mancos o rengos.
El cambio de herraduras es cada 4 semanas por más que no se haya gastado la herradura, igualmente se debe desvasar porque el vaso crece 1cm por mes.
Los clavos deben ir siempre a 1,5cm del borde del vaso, no demasiado arriba porque se toca tejido sensible y se produce infección (como el tétano). Si al colocar un clavo el caballo siente dolor o sale sangre hay que retirar el clavo, limpiar con agua y jabón todo el vaso. Colocar agua oxigenada por el hueco y colocarlo en un balde con agua y Pervinox por 10 minutos (2 cucharadas soperas en 1 litro de agua). Como segunda opción se puede diluir 1 cucharada sopera de lavandina en un litro de agua limpia como desinfectante.

 

4) VACUNAS al día.

Tétanos: 2 dosis de antitetánica, separadas por 1 mes, una vez por año.

Desparasitaciones: obligatoriamente cada 3 meses.

 

5) Los caballos deben tener un ESPACIO DIGNO DONDE DESCANSAR LUEGO DE TRABAJAR.

Esto incluye un lugar con techo y cama de viruta o paja (limpiar diariamente), protegido del frío y de la lluvia. Si el corral es sólo de tierra mantenerlo limpio y seco por varios motivos:

-Se evitan las infecciones de los vasos.

-Se detecta tempranamente cualquier cambio en el guano (cantidad y consistencia).

-Se mantiene el animal limpio y con buen aspecto.

-Se evitan cortes en piel o clavaduras en los vasos por objetos cortantes. También hay que sacar o amoldar cualquier borde de chapa que le pueda producir una herida en piel o en los ojos.

 

6) NO PUEDEN NI DEBEN ATARSE AL CARRO las yeguas preñadas y hasta 4 meses después del nacimiento del potrillo. Tampoco animales menores a 3 años ya que sus huesos no están listos para soportar una carga, se pueden lesionar y quedar mancos para siempre.

 

7) EL CABALLO DEBE ESTAR SIEMPRE EN BUENAS CONDICIONES. Hay que mantenerlo LIMPIO Y CEPILLADO. Se les puede dar una ducha cuando vuelvan de trabajar salvo que haga mucho frío. Hay que fabricar mantas con arpillera para protegerlos del frío en invierno.

No se le deben notar las costillas, la columna, ni los huesos del anca. No deben renguear ni manquear. Si esto sucede es que hay algún problema y si el animal sigue trabajando, podría agravarse y ser mas difícil de solucionar.

También EL CARRO DEBE ESTAR EN BUENAS CONDICIONES. Ruedas bien infladas, los arneses y barras deben estar en buenas condiciones, y no dañar las zonas de apoyo para que no causen heridas. El carro debe ser cargado con moderación, y circular como máximo al trote, sin hacer maniobras bruscas.

 

8) Los CÓLICOS DEBEN ATENDERSE RÁPIDAMENTE.

La mayoría de las veces es debido a obstrucciones de intestino (el caballo está trancado). El animal empieza a guanear en menor cantidad y está algo decaído, se echa de a ratos y come menos. A los días, empieza a estar más molesto, se revuelca más seguido, se mira la panza, escarba en la tierra, suda, tiembla, está hinchado. Mientras ANTES nos demos cuenta que nuestro caballo está con cólico más chances tiene de SOBREVIVIR.    
NUNCA DAR DIURÉTICOS: el caballo no orina porque está deshidratado. Se estira porque quiere buscar una posición que le duela menos la panza, no porque no pueda orinar.

 

9) Las HERIDAS SE DEBEN DESINFECTAR DIARIAMENTE.

Con un algodón con iodo povidona (pervinox) preparando 10ml. de iodo en 1 litro de agua limpia. Se puede poner azúcar como cicatrizante. Alrededor de la herida se le coloca curabicheras para que la mosca no se acerque, dentro de la herida no porque irrita el tejido. En el caso que la herida estuviera embichada colocar curabicheras en la herida, esperar que los gusanos se mueran y luego limpiar bien la herida sacando todos los gusanos y restos de tejido sueltos o secos.

 

Aún con estas indicaciones básicas de cuidado, los socios saben bien que deben comunicarse con el área veterinaria de la cooperativa o en su defecto con el delegado de su barrio ante cualquier urgencia como cólicos, lesiones, o bien ante alguna otra inquietud, y uno de los veterinarios los visitará inmediatamente.

 

 

Te gustaría colaborar con nosotros con insumos veterinarios? Click ACÁ

© 2015  Cooperativa La Esperanza